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Cómo cuidar Suculentas y Cactus

Todo sobre suculentas y cactus: luz, riego, sustrato, problemas comunes, reproducción por hoja, cómo hacer florecer un cactus y tipos.

Cómo cuidar Suculentas y Cactus

Las suculentas y los cactus son las plantas perfectas para empezar: guardan agua en sus hojas y tallos, perdonan un olvido y vienen en formas que parecen de otro planeta, desde rosetas color rosa hasta bolitas llenas de espinas. Pero que sean resistentes no significa que no necesiten nada. La mayoría de las que se mueren en casa lo hacen por dos razones: demasiada agua o poca luz.

En esta guía te contamos cómo cuidarlas, cada cuánto regarlas, qué sustrato usar, cómo reproducirlas por hoja y cómo lograr que tu cactus florezca. Y si quieres sumar alguna a tu colección, aquí puedes ver todas nuestras suculentas y cactus.

¿Qué son las suculentas y los cactus?

Una suculenta es cualquier planta que almacena agua en sus hojas, tallos o raíces para sobrevivir a temporadas secas. Por eso sus hojas se ven gorditas y carnosas. No es una familia botánica: hay suculentas en muchas familias distintas, como las crassulas, las echeverias, los kalanchoes o los sedum.

Los cactus son una familia dentro de ese gran grupo. Todos los cactus son suculentas, pero no todas las suculentas son cactus. Lo que distingue a un cactus son las areolas: unos puntitos como cojines de los que nacen las espinas, los pelitos y también las flores. Si una planta tiene espinas pero no areolas, como algunas euphorbias, no es un cactus aunque lo parezca.

Echeveria Pulidonis, vista desde arriba
Echeveria Pulidonis, vista desde arriba.

Cuidados básicos de suculentas y cactus

Luz

Mucha luz, lo más que puedas darles. Lo ideal es luz brillante indirecta durante gran parte del día, junto a la ventana más luminosa de la casa. La mayoría también agradece algunas horas de sol directo suave, en la mañana o al final de la tarde.

Ojo: si tu planta viene de un vivero o de interior, acostúmbrala al sol de a poco, durante un par de semanas. El sol fuerte del mediodía en verano puede quemar una suculenta que no está adaptada y dejarle manchas café que no se recuperan.

Riego

Profundo, pero solo cuando el sustrato está completamente seco. Riega hasta que el agua salga por el drenaje y luego no vuelvas a regar hasta que la tierra esté seca de arriba a abajo. Si no estás seguro, un medidor de humedad te saca de dudas.

Como referencia, en primavera y verano suele ser cada 10 a 15 días; en otoño, cada 3 semanas; y en invierno, una vez al mes o menos. Los cactus en invierno casi no necesitan agua. Es mejor quedarse corto que pasarse: una suculenta con sed se recupera en un día, una con las raíces podridas casi nunca.

Sustrato y maceta

Muy drenante, nunca tierra de jardín. Usa un sustrato para suculentas y cactus o mezcla tu sustrato con perlita para que el agua corra rápido y las raíces respiren. La maceta siempre debe tener agujero de drenaje, y conviene que sea apenas más grande que la planta: un exceso de tierra húmeda alrededor de las raíces es la causa número uno de pudrición.

Temperatura y humedad

Entre 18 y 26 °C, y en un ambiente seco. No necesitan humedad extra; al contrario, el aire húmedo y el sustrato mojado juntos favorecen los hongos. La mayoría no tolera las heladas, así que si las tienes en el exterior, protégelas en las noches de invierno o entra las más delicadas. En casa, mantenlas lejos de la estufa: el calor seco y directo las deshidrata.

Fertilización

Poco y solo en primavera y verano. Una vez al mes en temporada de crecimiento, con un fertilizante para suculentas como el SuccuFeed, es más que suficiente. En otoño e invierno no las fertilices: están en reposo.

¿Cómo hacer que un cactus florezca?

Las flores de cactus son de las más lindas que hay, y muchas especies florecen en maceta sin problema. El secreto está en darles un buen reposo de invierno:

  1. Invierno fresco y seco. Entre mayo y agosto, ubícalo en un lugar luminoso pero fresco, idealmente entre 8 y 15 °C, y riega muy poco, una vez al mes o nada. Ese descanso es la señal que activa los botones florales.
  2. Mucha luz todo el año. Sin luz suficiente, un cactus puede vivir años sin florecer.
  3. Retoma el riego en primavera. Cuando suben las temperaturas en septiembre, vuelve a regar de a poco y fertiliza una vez al mes.
  4. No lo muevas cuando tenga botones. Los cambios bruscos de luz o lugar pueden hacer que los bote.
  5. Paciencia con los jóvenes. Algunos cactus necesitan varios años para florecer por primera vez.

Los cactus pequeños como la Mammillaria suelen ser de los primeros en florecer: forman una coronita de flores alrededor de la parte de arriba en primavera. La pata de jaiva es la excepción a la regla: florece en otoño e invierno, cuando los días se acortan.

Mammillaria Matudae, en primer plano
Mammillaria Matudae, en primer plano.

Problemas comunes de suculentas y cactus

Hojas blandas, transparentes o que se caen al tocarlas

Es exceso de agua. Deja de regar, revisa que la maceta drene y, si la base del tallo está negra o blanda, saca la planta, corta la parte podrida y deja que la herida se seque un par de días antes de volver a plantar en sustrato seco.

Hojas arrugadas o desinfladas

Tiene sed: está usando el agua que guardó. Dale un riego profundo y en uno o dos días debería recuperar su forma. Ojo: si el sustrato está húmedo y las hojas igual se arrugan, el problema son raíces podridas, no falta de agua.

Se estira y pierde su forma

Le falta luz. Cuando una suculenta busca luz, el tallo se alarga, las hojas se separan y la roseta pierde su forma compacta. A esto se le llama etiolación. Muévela a un lugar más luminoso; la parte estirada no vuelve atrás, pero puedes cortar la punta y reproducirla.

Manchas café o blanquecinas

Son quemaduras de sol, por pasar de golpe a sol directo intenso. No se borran, pero las hojas nuevas saldrán sanas si la acostumbras de a poco.

Motitas blancas como algodón

Es cochinilla algodonosa, la plaga más común de las suculentas. Límpiala con un cotonito con alcohol y repite cada semana hasta que no aparezcan más. Separa la planta de las demás mientras tanto.

Cómo reproducir suculentas

Las suculentas son de las plantas más fáciles de reproducir. Puedes hacerlo de tres formas:

Por hoja

  1. Saca una hoja sana girándola con cuidado, para que salga entera desde la base. Si se rompe a la mitad, no enraizará.
  2. Déjala secar sobre papel, a la sombra, de 2 a 5 días, hasta que la herida forme un callo.
  3. Ponla acostada sobre sustrato para suculentas seco, sin enterrarla.
  4. Rocía el sustrato con un poco de agua cada vez que se seque. En 3 a 6 semanas verás raicitas y luego una roseta diminuta.
  5. Cuando la hoja madre se seque, la nueva plantita ya se alimenta sola.

Funciona muy bien con echeverias, graptopetalum, sedum y crassulas. Un enraizante ayuda a que partan más rápido.

Por esqueje de tallo

Corta la punta de un tallo de unos 5 a 10 cm, deja secar el corte unos días y plántalo en sustrato seco. Es la mejor forma de rescatar una suculenta estirada o de reproducir el rosario o el árbol de jade.

Por hijuelos

Muchos cactus, haworthias y agaves forman plantitas pegadas a la base. Sepáralas con cuidado cuando tengan algunas raíces propias y plántalas en su propia maceta.

Tipos de suculentas y cactus

Árbol de jade y otras crassulas

Rosetas

Colgantes

Kalanchoes y otras de hoja especial

Cactus

Si no te decides, el mix de suculentas y las mini suculentas son una buena forma de empezar tu colección.

Preguntas frecuentes sobre suculentas y cactus

¿Cada cuánto se riegan las suculentas?

Solo cuando el sustrato está completamente seco. En primavera y verano suele ser cada 10 a 15 días, y en invierno una vez al mes o menos. La frecuencia depende de la luz, la maceta y el clima de tu casa, por eso más que el calendario, guíate por la tierra.

¿Cuál es la diferencia entre cactus y suculentas?

Los cactus son un tipo de suculenta. Todas guardan agua, pero solo los cactus tienen areolas, los puntitos de donde nacen las espinas y las flores.

¿Los cactus necesitan sol?

Sí, los cactus de desierto necesitan mucha luz y agradecen sol directo, idealmente el de la mañana o el de la tarde. Acostúmbralos de a poco para que no se quemen. Los cactus de selva, como la pata de jaiva y el cactus zig zag, prefieren luz indirecta.

¿Qué tierra usar para suculentas y cactus?

Una mezcla muy drenante, como un sustrato para suculentas, o sustrato común con un tercio de perlita. La tierra de jardín retiene demasiada agua y pudre las raíces.

¿Se pueden tener suculentas en agua?

Un esqueje puede echar raíces en agua, pero no conviene dejarlo ahí: las raíces de agua son débiles y la planta termina pudriéndose. Lo mejor es enraizar en sustrato seco o, si lo hiciste en agua, pasarla a tierra apenas tenga raíces.

¿Las suculentas pueden estar en el exterior?

Sí, muchas crecen muy bien en terrazas y jardines, con más sol y mejor ventilación que dentro de la casa. Lo que no toleran son las heladas ni el agua acumulada en invierno: protégelas en las noches frías y asegúrate de que la maceta drene bien.

¿Las suculentas son tóxicas para gatos y perros?

Depende de la especie. Según la ASPCA, el árbol de jade y el kalanchoe son tóxicos para perros y gatos. En cambio, la haworthia, la echeveria, la cola de burro y la pata de jaiva no son tóxicas. Si tienes mascotas curiosas, elige estas últimas.

¿Cómo podar una suculenta?

Con una tijera limpia, corta los tallos estirados o las ramas que desarmen su forma, siempre en primavera o verano. Deja secar los cortes y aprovecha esas puntas como esquejes para nuevas plantas.

Con mucha luz, un sustrato que drene y la paciencia de esperar a que la tierra se seque, tus suculentas y cactus te van a durar años. ¡Elige las tuyas y arma tu colección!

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