Teníamos muy pendiente el post sobre la multiplicación de suculentas. Como amantes de estas especies, nos sentimos con la responsabilidad (al ofrecerlas además en nuestras macetas), de ser generosos y compartir lo que sabemos, con todos ustedes.

Una de nuestras misiones como tienda, es que juntos nos vayamos nutriendo sobre estas maravillas naturales y que vayamos aprendiendo, probando una y otra vez, hasta conseguir el objetivo, sin morir en el intento.

Hicimos una encuesta en nuestro Instagram stories para evaluar si les tincaba el tema y uf!!! ganó por lejos, así que a pedido de muchos, nos pusimos de cabeza a escribir 🙂


Primero deben saber que hay varias formas de hacer la propagación de estas plantitas. Se pueden multiplicar por esquejes de hoja, por gajos, por semilla y aunque parezca loco, hasta por agua.

Esta vez nos enfocaremos en la técnica mediante esquejes de hojas, que es una de las más comunes. En términos simples, el esqueje puede ser una hoja de la planta, un tallo, rama etc. que se corta para plantarlo y reproducirlo.

Un secreto, si es que están pensando en aventurarse en la multiplicación, es elegir las suculentas que tienen hojas más gorditas o carnosas, son las que mejor funcionan, sobre todo cuando uno es principiante 😉

Paso I – Cortar la hoja

Debes hacerlo con un pequeño tirón para que salga a ras del tallo. Procura hacerlo con cuidado para no dañar la planta madre.

Es importante que la hoja que retires no sea de la parte superior de la planta, ni tampoco muy de abajo. La idea es que sea una hoja en buen estado.


Como recomendación, siempre intenta sacar más de una, para que tengas más posibilidades, por si algo falla.

Paso II – Cicatrizar

Este paso es muy importante. Una vez que ya tienes tus hojitas, debes dejar que cicatricen.

Al ser cortadas al ras de la planta madre, debemos dejar que esa herida selle. Para esto, debes colocarlas en una superficie seca, como por ejemplo, un pedazo de toalla absorbente, un plato, bandeja, etc. por una semana.

Es importante que las ubiques en un lugar luminoso y resguardado del frío. Evita que se mojen o que les caiga agua de lluvia.

Es probable que pasado ese periodo, algunas ya hayan echado raíces y otras no. Si te pasa eso, a no desesperar, por que es absolutamente normal, cada hojita tiene su ritmo. Lo importante es que siempre se vean firmes para que sigan en la carrera.

Paso III – Traspaso

¡Ya estamos listos para que empiece la acción!

Es momento de mover nuestras hojitas a la tierra. Prepara tu maceta con una buena mezcla (Aquí te dejamos un post anterior donde enseñamos como hacerlo).

Te recomendamos que sea un recipiente no muy profundo, como por ejemplo, cajas de huevos, macetas con poca altura o bandejas de almácigos, que los encuentran en cualquier tienda de jardinería o incluso en el supermercado.

Foto por nancyhoang
Foto por Cassidytuttle

 

Puedes ordenar las hojas a tu gusto, incluso puedes hacer pequeños mandálas de hojitas. Lo importante es que las ordenes con su parte convexa hacia la tierra, sin enterrar.

Foto por Insideout

Aplica un poco de agua en forma de lluvia, para humedecer la primera capa, hazlo con cuidado para que las hojitas no se disparen a cualquier parte. Te recomendamos que las riegues una vez por semana, y que jamás le apliques riego cuando la tierra esté aún húmeda.

Asegúrate de ponerlas en un lugar luminoso, pero sin sol directo.

Paso IV – Paciencia

Ahora es el momento de esperar a que ocurra el milagro.

Solo debemos ir observándolas y esperar a que poco a poco, se empiecen a asomar los primeros brotes, rosetas y pequeñas plantitas.

Cuando hayan aparecido y la hoja inicial se haya envejecido y secado, es el momento perfecto para trasplantarla a una maceta individual, que le permitirá tener mayor espacio para su desarrollo.


Animense a probar y a no desesperar!!! Experimentar y no rendirse nunca, es la clave en esto.

Si lo hacen, compartan su experiencia y fotos a info@mimercadito.cl 🙂

Hasta la próxima!!! 😉